Cosas que me gustaría hacer con el corto cuando esté terminado
Hay vida después del render final.
Estoy en plena fase de desarrollo de Pigmalión, y aunque queda trabajo por delante, cada tanto me gusta imaginar qué me gustaría hacer con el corto cuando esté terminado.
No solo dónde moverlo, sino cómo compartirlo. Qué tipo de espacios me gustaría habitar con él.
Porque terminarlo no es el final. Es el principio de otra etapa.
Hoy quiero dejar por escrito algunas ideas. Algunas posibles, otras aún por explorar. Pero todas nacen de lo mismo: el deseo de que esta historia conecte con otras personas.
Proyecciones íntimas
Más allá de festivales o plataformas, me gustaría organizar algunas proyecciones pequeñas:
un espacio compartido con gente que se toma el tiempo de ver, conversar, comentar.
Puede ser en una escuela, en una librería, en una sala prestada.
Y acompañarlo con una charla, una lectura, un té.
Llevarlo a encuentros de animación, aunque no compita
Porque el valor de un corto no está solo en que gane premios.
También está en lo que puede abrir: una conversación, una colaboración, una posibilidad de otra cosa.
Usarlo como base para dar clases o talleres
No desde el "así se hace", sino desde el “esto fue lo que hice, lo que aprendí, lo que podría haber hecho distinto”.
Un punto de partida para compartir herramientas reales, dudas reales y decisiones conscientes.
Pensar una pequeña publicación paralela
No como making of técnico, sino como cuaderno narrativo del proceso:
texto, fragmentos del guion, ideas descartadas, referencias invisibles.
Algo que acompañe al corto sin explicarlo.
Ofrecerlo a espacios que no son de animación
Centros culturales, ciclos temáticos, festivales no especializados…
Buscar otros públicos, otras formas de mirar.
Porque esta historia no habla de animación. Habla de deseo, de reconocimiento, de transformación.
Y eso resuena más allá del medio.
Dejarlo descansar. Y luego volver a verlo
Una vez termine, también me gustaría darle un tiempo.
No moverlo todo de golpe. Dejar que se asiente.
Y más adelante, volver a mirarlo sin expectativas.
Solo por recordar lo que fue capaz de contar.
¿Y tú?
¿Tienes algún deseo para tu proyecto más allá del circuito tradicional?
¿Has soñado con mostrarlo en lugares inesperados o usarlo como punto de encuentro?
Te leo!
Comentarios
Publicar un comentario