Cómo empiezo a definir un presupuesto sin perder la cabeza
Ponerle números a tu corto, lo hace posible.
Así que aquí te cuento cómo estoy armando un presupuesto inicial, sin volverme loca y sin perder el foco creativo por estar pensando en cifras.
¿Por qué hacer un presupuesto desde el principio?
-
Porque te obliga a aterrizar: ¿quieres música original?, ¿vas a animar tú sola?, ¿hay fases que puedes externalizar?
-
Porque si quieres pedir ayudas o colaboraciones, necesitas saber qué estás pidiendo.
-
Porque te ayuda a ver si lo que has imaginado se puede producir… o hay que ajustarlo un poco.
Así estoy estructurando mi presupuesto
No es definitivo, pero me sirve como punto de partida. Estoy usando una hoja simple con estas categorías:
-
Honorarios (por fase o por persona)
-
Dirección
-
Diseño y animación
-
Sonido
-
Música
-
Producción
-
-
Gastos técnicos y materiales
-
Software/licencias
-
Hardware (si aplica)
-
Voz o grabaciones (si hubiera)
-
-
Gastos de postproducción
-
Edición
-
Mezcla
-
Corrección de color
-
Copias y masters
-
-
Difusión y distribución
-
Tasas de festivales
-
Traducciones y subtitulación
-
Diseño gráfico y presskit
-
-
Otros
-
Asesorías
-
Gastos legales (registro, contratos)
-
Margen para imprevistos
-
Qué me está ayudando a no agobiarme
-
No poner cifras exactas desde el principio. Primero hago listas. Luego investigo. Luego ajusto.
-
Separar lo ideal de lo viable. No es lo mismo el presupuesto “soñado” que el realista. Pero los dos me sirven.
-
Preguntar. Hablar con personas que ya han producido cortos me ayuda a no inventar todo desde cero.
-
Recordar que el presupuesto no es una jaula. Es una herramienta.
Hacer números también es cuidar tu proyecto
Te leo!

Comentarios
Publicar un comentario